Mamás y Papás

Frenillo del bebé: cómo detectar si tiene frenillo lingual corto

logo Roams
Última actualización: 22 de junio de 2023
Laura Remolina
287 personas han leído este post en los últimos 12 meses

Cuando el frenillo lingual del bebé es corto se denomina anquiloglosia. La lengua del bebé está anclada al suelo de la boca, impidiendo su movilidad y ocasionando problemas en la lactancia, deformando la boca y dificultando la pronunciación.

Frenillo corto en el bebé

El frenillo corto o anquiloglosia ocurre cuando los bebés tienen frenillo en la boca, específicamente debajo de la lengua que la ancla al suelo e impide su correcta movilidad.

La palabra anquiloglosia significa literalmente: "lengua anclada", lo cual es lo que ocurre cuando el frenillo sublingual es corto.

El frenillo normalmente está dentro de la lengua, por lo que no se ve desde fuera. En ocasiones, durante el embarazo no se forma bien, quedando por fuera y observándose en algunas ocasiones a simple vista.

El principal problema del frenillo corto de la lengua es que interfiere con la lactancia materna. El bebé no puede colocar la lengua de manera adecuada para hacer un agarre correcto (1) , dificultando la succión y en consecuencia haciendo daño a la madre en el pezón.

La anquiloglosia del bebé generalmente se ve a simple vista: vemos un hilo de piel que va desde la base de la lengua hasta la punta, observándose más cuando el bebé llora.

El frenillo corto de la lengua suele operarse de manera rápida, sencilla y sin dolor para el recién nacido, ya que si no trae complicaciones en el futuro, como una mala vocalización al empezar a hablar.


¿Cómo saber si mi bebé tiene el frenillo corto?

El pediatra valora visualmente la existencia o no de frenillo sublingual corto. Existen además algunas señales de anquiloglosia:

  • Retrognatia: mandíbula de abajo más corta que la de arriba. Aunque esto es común en todos los recién nacidos para poder mamar bien, en los bebés con frenillo sublingual es más acusada.
  • Callo lingual: cuando el bebé hace un agarre incorrecto debido a que tiene frenillo, compensa haciendo fuerza con los labios y lengua para intentar que no se le escape el pezón. Este roce les provoca callos en los labios y en la lengua.
  • Movimientos raros en la lengua: especialmente cuando el bebé llora, podemos observar que su lengua se mueve irregularmente, de manera no simétrica, doblándose diferente por uno y otro lado.
  • Chasquidos al mamar: como los bebés con anquiloglosia tienen frenillo, se les escapa a veces el pezón al mamar, perdiendo el vacío y sonando chasquidos muy característicos, fáciles de reconocer por la madre.
  • Paladar ojival o estrecho: al haber frenillo la lengua no se sitúa correctamente en la base de la boca, pudiendo llegar a deformar el paladar y otras estructuras orales: el maxilar superior tiende a estrecharse en forma de "V", mientras que el paladar se hunde, haciéndose más profundo.

Si quieres que médicos especialistas comprueben si tu bebé tiene frenillo, puede interesarte un seguro privado de salud. Así podrán atenderle en cualquier momento que lo necesites.

Hazle un seguro de salud a tu bebé


Tipos de frenillo lingual

En función de dónde se da la inserción del frenillo en la lengua, se pueden distinguir 4 tipos de frenillo sublingual o anquiloglosia.

Tener un tipo u otro de frenillo lingual no indica mayor o menor gravedad. Sólo es una manera de clasificarlos.

Frenillo tipo 1 anterior

El frenillo se inserta en la punta de la lengua. Esto hace que cuando el bebé llore la lengua se ponga en forma de corazón, como si fuese bífida.

Esto ocurre porque al estirar la lengua el frenillo tira para abajo de la punta, metiéndola hacia el interior de la boca.

Frenillo tipo 2 anterior

En este caso, el frenillo se inserta un poquito más por detrás que en el tipo 1, unos milímetros por debajo de la punta de la lengua.

En este caso, la lengua no suele tener aspecto bífido, pero si que podemos ver que la punta de la lengua apunta hacia abajo cuando el bebé la tensa al llorar.

Frenillo tipo 3 posterior

En este tercer tipo de frenillo podemos ver una membrana en la parte de atrás de la lengua, pero también hay un anclaje que no podemos ver, submucoso, por debajo de la mucosa.

Por ello, al operar no habría que seccionar sólo la membrana, ya que la lengua seguiría anclada por la submucosa.

El frenillo tipo 3 no suele ser fácil de observar a simple vista, pero puede detectarse si pasamos un dedo de lado a lado de la lengua cuando está relajada.

La lengua puede estirarse, pero al hacerlo se dobla por el exterior y se hunde por la parte central, impidiendo que el bebé la pueda levantar hasta tocar el paladar mientras tiene la boca abierta.

En los casos en los que es muy grueso en la zona de la submucosa, la lengua puede presentar un aspecto compacto.

Frenillo tipo 4 posterior

Este tipo de frenillo no se observa a simple vista, ya que está cubierto por la mucosa.

Limita casi totalmente la movilidad de la lengua, estando muy anclada y mostrando un aspecto bastante compacto y sólido.

Esto provoca que la lengua solo pueda moverse de manera asimétrica, ocasionando un paladar estrecho u ojival por la poca movilidad en la lengua del bebé.

Tipos de anquiloglosia
Nombre Inserción frenillo Aspecto cuando el bebé llora
Frenillo tipo 1 anterior Punta de la lengua Lengua en forma de corazón, bífida.
Frenillo tipo 2 anterior Unos mm detrás de la punta de la lengua Punta doblada hacia abajo
Frenillo tipo 3 posterior Anclaje submucoso Lengua compacta, hundida por el centro
Frenillo tipo 4 posterior Mucoso (no se ve) Lengua muy compacta, sin movilidad

Además de las características físicas, la apariencia y el lugar de inserción, también se tiene en cuenta para diagnosticar la clase de frenillo del bebé es su longitud (2) considerándose normales aquellos que superan los 16mm:

Tipos de frenillo lingual según su longitud
Grado de anquiloglosia Longitud
Frenillo lingual normal >16mm
Anquiloglosia leve 12-16 mm
Anquiloglosia moderada 8-11 mm
Anquiloglosia severa 3-7 mm
Anquiloglosia completa <3 mm

Problemas del frenillo corto en los bebés

Aunque los primeros problemas que provoca un frenillo lingual corto están relacionados con la lactancia, según vaya creciendo el bebé irán apareciendo más dificultades.

Deformaciones en la estructura de la boca, peor pronunciación, problemas respiratorios... Siendo conveniente intervenir quirúrgicamente antes de que se den estas complicaciones.

Anquiloglosia y lactancia: postura biológica y del caballito

Un frenillo lingual corto ocasiona problemas en la lactancia tanto para la madre como para el bebé.

Cuando el recién nacido tiene frenillo, hace un agarre incorrecto del pezón, forzando con los labios y generándose callos.

Esto provoca dolor en la madre, pudiendo ocasionar grietas en el pezón, o un mal vaciado del pecho, provocando ingurgitaciones o incluso mastitis.

La situación puede dar lugar a dos efectos en la glándula mamaria: por un lado, que al extraerse menos leche se reduzca la producción, o todo lo contrario.

En ocasiones la glándula actúa de manera compensatoria (3) , aumentado el reflejo de eyección (salida de la leche) y produciendo leche materna de manera excesiva, por lo que los bebés no llegan a vaciar nunca el pecho y toman solo la leche de inicio, menos grasa.

Además de engordarles menos, esta leche del principio del pecho tiene en su composición más lactosa, siendo más difícil de digerir y ocasionando caca más verde y maloliente que la típica en lactancia materna: amarilla y de olor dulce.

Existen algunas posturas en lactancia que permiten un agarre más profundo, consiguiendo que el bebé mame mejor a pesar de tener algo de frenillo.

Estas son en general las posiciones en las que se mantiene al bebé en vertical respecto al pecho: la postura biológica de lactancia, en la que estando tumbada boca arriba pones al bebé en vertical sobre ti, con la cabeza en tu pecho, y la postura de caballito en lactancia (4) .

En la postura de caballito, la madre está sentada con la espalda recta, y sienta al bebé sobre ella, de frente al pecho.

El pezón debe estar algo por encima de su boca, a la altura de la nariz, permitiendo así que el bebé incline la cabeza hacia atrás y abra mucho la boca haciendo un agarre profundo del pezón.

Si el bebé no es capaz de agarrar correctamente el pezón ni siquiera en estas posturas, alargando las tomas y haciendo continuos chasquidos al no conseguir adherir su lengua, habrá que valorar cortar quirúrgicamente el frenillo.

Otras dificultades de tener frenillo corto

La anquiloglosia no solo causa problemas al mamar, sino otras dificultades tanto en el presente como en un futuro, afectando al desarrollo de nuestro bebé.

Estos son algunos de los problemas ocasionados por un frenillo lingual corto:

  • Aumenta la respiración por la boca. Como el paladar se eleva, las fosas nasales reciben menos aire, aumentando la respiración oral, y con ello, los ronquidos y el dormir con la boca abierta para poder respirar.
  • Problemas respiratorios: al respirar por la boca, el aire entra frío, sin filtrar directamente a los pulmones, aumentando la predisposición a broquitis y neumonías.
  • Otitis: ocasionadas por un peor drenaje de la trompa de Eustaquio.
  • Peor oclusión dental: la asimetría de la lengua tuerce los dientes, empeorando la mordida. Esto empieza a observarse en la salida de los dientes, que están torcidos o apiñados.
  • Dificultad al pronunciar y problemas logopédicos en la pronunciación de las consonantes /r/, /rr/, /l/, /d/, /t/, /n/, /s/ y /z/.

Que existan estos problemas derivados del frenillo lingual corto no quiere decir que se vayan a sufrir todos ellos, pudiendo no padecer ninguno en función de la gravedad del anclaje de la lengua al suelo de la boca.


Frenillo lingual: ¿cuándo operar?

La primera opción cuando detectamos anquiloglosia no tiene por qué ser cortar el frenillo del bebé, aunque muchas veces es la única solución.

Antes de cortar el frenillo, se debe revisar que realmente el problema en la lactancia es culpa del frenillo.

Debe revisarse el agarre del pezón, la postura de la madre, que los labios estén evertidos hacia afuera, que el eje oreja-hombro-cadera del bebé esté alineado al mamar y probar con las posturas de agarre profundo: las de agarre biológico.

Si aún así, tras revisarlo con tu matrona sigue habiendo problemas, deberías consultar al pediatra si considera necesario intervenir el frenillo, operación conocida como frenotomía.

La frenotomía es una operación que generalmente es sencilla, haciéndose en cuestión de minutos en el ambulatorio, o de forma quirúrgica si es más complejo (5) .

En muchas ocasiones supone una considerable mejora en la lactancia, consiguiendo el bebé colocar la lengua en "U" alrededor del pezón y succionando de manera correcta.

Puede operarse el frenillo y continuar los problemas de agarre

Operar el frenillo tampoco es milagroso. El hecho de liberar la lengua no quiere decir que el bebé vaya a saber necesariamente succionar, aunque sí que mejorarán las posibilidades, así como los problemas futuros.


Preguntas frecuentes sobre el frenillo del bebé

¿Cuánto dura la operación del frenillo de la lengua?

Un máximo de 20 minutos, siendo una operación sencilla e indolora, con anestesia local, y que no requiere de ingreso durante la noche.

¿Le duele al niño la lengua después de cortar el frenillo?

Puede tener algo de molestia los primeros días y dificultad por ello a la hora de comer, pero enseguida mejora.

¿Hasta qué edad puede operarse el frenillo?

Se puede operar incluso de adulto, pero cuanto antes se haga mejor.

Si se espera demasiado para operar, será demasiado tarde y la boca se habrá deformado, así como problemas en la pronunciación o mayor tendencia a sufrir enfermedades respiratorias o de oído.

Fuentes del artículo
  1. Edmunds, J., Miles, S. C., & Fulbrook, P. Tongue-tie and breastfeeding: a review of the literature. Breastfeeding Review: Professional Publication of the Nursing Mothers’ Association of Australia, 19(1), 19-26. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21608523/
  2. AEPED. Frenillo lingual corto. ¿Cuándo es un problema? Consultado en https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/frenillo-lingual-corto-cuando-es-un-problema
  3. Berg, K. L. Tongue-tie (ankyloglossia) and breastfeeding: a review. Journal of Human Lactation: Official Journal of International Lactation Consultant Association, 6(3), 109-112. https://doi.org/10.1177/089033449000600315
  4. Aguayo Maldonado, J. La lactancia materna | Editorial de la Universidad de Sevilla. Consultado en https://editorial.us.es/es/detalle-libro/290052/la-lactancia-materna
  5. Brookes, A., & Bowley, D. M. Tongue tie: the evidence for frenotomy. Early Human Development, 90(11), 765-768. https://doi.org/10.1016/j.earlhumdev.2014.08.021

Personas que han participado en este post:

Laura Remolina
Roams
Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.