Mamás y Papás

La ingurgitación mamaria: pechos tan duros que el bebé no puede mamar

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Última actualización: 22 de junio de 2023
Laura Remolina
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En una ingurgitación mamaria, la inflamación del pecho llega a ser tan alta que el bebé no es capaz de mamar. Resuélvela aplicando frío, masajeándote el pecho con presión inversa suavizante y dando las tomas a demanda.

Ingurgitación mamaria: pechos inflamados y pinchazos

La ingurgitación mamaria es la acumulación de líquidos en el pecho los primeros días de postparto, haciendo que este se edematice y no pueda salir la leche para alimentar al bebé por lactancia materna.

Con la ingurgitación del pecho, tras la subida de la leche sientes los pechos inflamados, doloridos, e incluso duros en la lactancia.

Al tener el pecho tan lleno y duro, el bebé no puede agarrarse: es como si intentásemos mamar de un balón de baloncesto. Esto provoca que no se vacíe el pecho y la ingurgitación empeore aún más.


Causas de la ingurgitación mamaria

Los pechos inflamados son algo normal de los primeros días de lactancia, pero si empiezan a resultar molestos o incluso dolorosos, y están tan duros que el bebé no puede mamar hablamos de una ingurgitación.

Las principales causas de la ingurgitación mamaria son:

  • Partos muy largos, en los que te suministran muchos fluidos intravenosos, aumentando la retención de líquidos y el edema.
  • Problemas en el inicio de la lactancia, dificultándose el correcto agarre del bebé las primeras horas tras el parto.
  • Separación del bebé y la madre: no siendo posible el contacto piel con piel, ni que se haga la primera toma por agarre espontáneo durante la primera hora de vida.

Los supuestos anteriores pueden causar ingurgitación, pero no necesariamente. Por ejemplo, el hecho de tener un parto muy largo no significa que se te vaya a congestionar el pecho.

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Cómo descongestionar el pecho en lactancia

Al principio de la ingurgitación mamaria notarás el pecho duro y dolor. Una inflamación mamaria que llega a producirte más que molestias (1) .

¿Cómo quitar los pinchazos en el pecho? es importante vaciar el pecho para que el bebé pueda succionar de manera adecuada: un agarre incorrecto encima nos crearía grietas en el pezón, y con la ingurgitación ya tenemos suficiente.

Para descongestionar el pecho cargado debemos: aplicar frío, masajear el pecho, dar de mamar y volver a aplicar frío:

1. Aplica frío para la congestión en el pecho

La inflamación mamaria en el pecho se alivia con el poder antiinflamatorio del frío. El mejor truco es meter hojas de col al congelador, y colocártelas sobre el pecho.

Sentirás un gran alivio ya que se adapta bien por su forma. Se reducirá la tensión mamaria y desbloqueará la salida de la leche por los conductos.

Si no tienes hoja de col puedes aplicarte frío con alimentos congelados como bolsas de verduras, o arcilla, teniendo siempre cuidado de poner un paño para no quemarte la piel.

2. Masaje en el pecho: presión inversa suavizante

Un masaje en el pecho duro por lactancia ayuda a que pueda drenar la leche con mucha más facilidad.

Puedes empezar masajeando en círculos con tus nudillos el pecho por todas sus apartes, apretando un poco.

Ahora haz la presión inversa suavizante: con tus dedos, presionar los bordes de la areola durante unos segundos hacia las costillas, con fuerza. Después, hacer lo mismo en otros puntos... así hasta que notes que se reduce la tensión mamaria.

Esto permite que se ablande y se facilite el posterior agarre del bebé. Es posible que te salga leche al hacértelo: es señal de que lo estás haciendo bien, aunque si no sale no pasa nada.

Hazlo durante unos minutos, y acto seguido, ofrece el pecho al bebé: ahora le será mucho más fácil mamar.

3. Da de mamar al bebé

Cuando se consiga agarrar, notarás alivio según te vaya vaciando el pecho. Intenta que haga la toma el máximo rato posible, para conseguir que vacíe el pecho lo suficiente.

Si el bebé llora porque no puede agarrarse, o ves que le resulta difícil, vuelve a hacer la presión inversa suavizante.

Puede ayudar que te saques algo de leche manualmente o con un sacaleches: lo justo para que el bebé pueda agarrarse.

4. Vuelve a aplicar frío

Aplícate frío de nuevo tras la toma para volver a desinflamar la congestión en el pecho.

Además de ser antiinflamatorio, te aliviará el dolor ocasionado por la inflamación en el pecho.

5. Toma antiinflamatorios orales si es necesario

Si te duele el pecho, puedes tomar los antiinflamatorios que te hayan recetado tras el parto, ya que son compatibles con la lactancia.

Tómalos sólo si sientes dolor. Así podrás ser más consciente de si se reduce, gracias al frío y a los masajes de drenaje del pecho.


Qué no hacer si tienes ingurgitación mamaria

Tan importante como saber cómo descongestionar el pecho, es saber qué no se debe hacer si tienes el pecho duro:

  • Nunca apliques calor en el pecho: el calor es proinflamatorio. Lo único que conseguirás será aumentar la inflamación y que el pecho se ponga aún más duro. Dúchate siempre con el agua templada, y si es fría mejor.
  • Separar a la madre del bebé: esto nunca es una solución, de hecho, es lo que puede causar la ingurgitación mamaria. El bebé debe estar el máximo tiempo posible sobre la madre, haciendo piel con piel para facilitar el agarre.
  • Distanciar las tomas. Desde un principio, la lactancia materna exclusiva es a demanda. No intentes que pase más tiempo entre toma y toma: da el pecho a tu bebé a la primera señal de hambre que detectes. No vaciar el pecho provoca ingurgitaciones y retenciones de leche.
  • Uso de biberones o chupetes. Estos nunca deben introducirse hasta después del primer mes de lactancia, cuando esta ya está establecida y se reducen las probabilidades de confusión tetina-pezón.

¿Cuánto dura la congestión en el pecho?

Si se siguen los pasos indicados, las molestias causadas por la ingurgitación desaparecerán en 24-48 horas.

Durante los primeros días de lactancia, la inflamación en el pecho puede aumentar y disminuir, ya que se está estableciendo la medida de cuánta leche es necesaria producir al día, pronto se regulará.

Es normal que notes los pechos llenos antes de las tomas, especialmente si tu bebé mama con menos frecuencia por la noche. Lo que no debes es sentir molestias: tendrás de nuevo una ingurgitación.

Fuentes del artículo
  1. Berens, P., Eglash, A., Malloy, M., & Steube, A. M. ABM Clinical Protocol #26: Persistent Pain with Breastfeeding. Breastfeeding Medicine: The Official Journal of the Academy of Breastfeeding Medicine, 11(2), 46-53. https://doi.org/10.1089/bfm.2016.29002.pjb

Personas que han participado en este post:

Laura Remolina
Roams
Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.