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Sarpullido en bebés: las 9 causas más comunes y cómo distinguirlas

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Última actualización: 19 de junio de 2023
Laura Remolina
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Los sarpullidos en bebés pueden salir por múltiples causas. Debemos fijarnos en el aspecto de la erupción y la zona en la que está para saber a qué se debe y cómo tratarlo.

¿Por qué salen sarpullidos a los bebés?

La piel del bebé es muy delicada, y su sistema inmune aún es inmaduro y le queda mucho por mejorar.

Por ello, hay multitud de causas por las que pueden salir un sarpullido en la cara del bebé o en cualquier otra parte del cuerpo, siendo las más comunes:

  • Picaduras de insectos.
  • Alergias.
  • Virus, bacterias u hongos.
  • Calor.
  • Irritación.
  • Humedad.
  • Roces.
  • Saliva.

Si tu bebé suele tener brotes de sarpullidos, puede interesarte hacerle un seguro privado de salud. Así los especialistas podrán tenerle vigilado y actuar cuanto antes.

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El aspecto del brote, síntomas y tratamiento dependerá directamente de qué provoca el sarpullido al bebé, de su causa.

Por ello, vamos a analizar los 9 principales motivos por los que salen sarpullidos a los bebés:


1. Sarpullido del bebé por los dientes

Cuando empiezan a salir los dientes aumenta la salivación, haciendo que el bebé tenga la barbilla y boca continuamente humedecidas.

Este babeo continuo que causa el comienzo de la dentición puede llegar a irritar la piel, haciendo que termine saliendo un sarpullido en la cara del bebé.

Los sarpullidos por los dientes del bebé suelen salir en las mejillas, barbillas e incluso en el cuello y el pecho.

Su aspecto es el de piel agrietada o manchas rojas con cierto relieve. Para diferenciarlo, este sarpullido por la saliva nunca aparecerá en brazos, piernas o espalda.


2. Sarpullido por calor en bebés

Especialmente en los meses calurosos de verano es fácil que podamos ver unos granitos en la piel del bebé, conociéndose como sarpullido del bebé por calor o sudamina.

Su apariencia es la de pequeños bultos o ampollas rojos, que se encuentran en las dobleces corporales como el cuello, codos, axilas o incluso sarpullido del bebé en las piernas, especialmente en los muslos... debido a que se tapan los poros de las glándulas sudoríparas, dificultando la transpiración.

La sudamina puede aparecer en otras partes cubiertas del bebé, siendo común cuando abrigamos demasiado al pequeño, causándole mucho calor.

Para evitar el sarpullido por sudor en los bebés debemos mantenerles a una temperatura fresca, con ropa transpirable de algodón y no ponerles más capas de las que nosotros mismos vistamos.

Las zonas que ya están afectadas por el sarpullido por calor deben lavarse con agua fresca, quitando así el sudor, y secarlas bien con pequeños toques o incluso al aire libre.

No conviene aplicar pomadas para el sarpullido en bebés ni otros remedios caseros. Simplemente que el peque no pase calor ni sude, y secar bien su piel.


3. Sarpullido del bebé por alergia alimentaria

Antes de los 6 meses, el bebé se alimenta únicamente de leche, ya sea por lactancia materna o leche de fórmula.

Es muy raro los casos en los que un bebé tiene alergia a la leche materna, observándose que el bebé digiere peor, y resolviéndose con que la madre retire los lácteos de su dieta temporalmente.

Sin embargo, los casos de alergia a la leche de fórmula son más comunes apareciendo ronchas en la piel del bebé, dificultad respiratoria e incluso vómitos.

Cuando el bebé cumpla los 6 meses y empiece con la alimentación complementaria, es el momento en el que deberás vigilar que no tenga reacciones a los alimentos.

Para ello, debes dárselos uno a uno, no ofreciendo dos alimentos nuevos el mismo día o no sabrás cuál le ha causado la alergia alimentaria.

Los alérgenos sin embargo debes ofrecerlos durante 3 días consecutivos, para descartar así que le dan reacción. Los más comunes son: huevo, soja, leche, pescados, mariscos, gluten, frutas con pelo...

Los principales síntomas de alergia a los alimentos son un sarpullido en forma de manchas rojizas, similar a picaduras de mosquito junto con vómitos y diarrea.

Una vez detectado el alimento, no debemos volver a ofrecérselo. Si tenemos dudas, podemos pedir al pediatra que le haga las pruebas, ya que las alergias pueden ser muy peligrosas para su salud.


Sarpullido viral en bebés

Una infección por virus puede causar irritaciones en la piel de tu bebé, que suelen ser bastante contagiosas.

Es común que los bebés se lo contagien unos a otros en la guardería, en el colegio, o entre hermanos.

Estos son los virus en bebés con sarpullido más frecuentes:

4. Boca-mano-pie

Se trata de una enfermedad viral, causada por el Enterovirus coxsackie, especialmente común durante el verano.

Los síntomas del boca-mano-pie son fiebre, dolor de garganta y mocos en la nariz, un cuadro similar a un resfriado común (1) .

La diferencia es que después aparece debido al virus un sarpullido en el bebé, unas pequeñas ampollas que pueden verse en el interior de la boca, dedos, manos, plantas de los pies y nalgas.

Los síntomas son peores los primeros días y luego mejoran, siendo frecuente que la piel de las zonas afectadas se pele, aunque no tiene importancia. Los niños con dermatitis atópica son más propensos a contagiarse.

Se deben tratar la fiebre y el malestar con paracetamol, mantener hidratado al bebé y si los síntomas empeoran consultar al pediatra.

5. Virus del molusco

Se trata de una infección por el poxvirus, siendo especialmente común en los climas cálidos.

Este causa bultitos como perlas, causando un sarpullido a los bebés en la espalda, pecho, brazos y piernas, que en ocasiones tienen un pequeño agujero en el centro.

No suele ser necesario un tratamiento, desapareciendo solos en 6-12 meses.

Es importante evitar que el bebé se rasque, ya que esto podría crear una infección bacteria en las heridas.

También debemos evitar que se propague a otros miembros de la familia, por lo que no deben compartirse toallas, ropa de cama ni prendas de vestir.


6. Dermatitis del pañal o culo irritado

En ocasiones vemos que nuestro bebé tiene el culo rojo, irritado, llegando en algunos casos el sarpullido a la zona genital del bebé.

Esto se conoce como dermatitis del pañal, y se ocasiona por el contacto prolongado de la piel del bebé con humedad, orina y heces.

Las rojeces del culo pueden llegar a tener granitos, que si se ponen blancos, aumentando cada vez más la zona afectada es porque se ha contaminado con el hongo Candida albicans (2) .

Para tratar este sarpullido del pañal debemos aumentar la frecuencia de cambio, para que se reduzca el contacto con la orina y las deposiciones.

También conviene dejar de usar toallitas higiénicas, ya que en muchas ocasiones son irritantes, y limitarse a lavar el culito con agua y si es necesario jabón neutro.

Si después de cada cambio de pañal secamos la piel con suaves toques o al aire, y aplicamos una crema para la dermatitis del pañal que contenga óxido de zinc, se resolverá en cuestión de días.


7. Eccema o dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una patología crónica que hace que la piel se reseque, le salgan escamas y se ponga roja, picando y escociendo mucho a los bebés.

Los meses de frío y la sequedad de las calefacciones o aires acondicionados empeoran los sarpullidos, así como el cloro de las piscinas. Suele afectar a las mejillas, barbilla, muslos, brazos y abdomen (3) .

Para tratarla, es clave mantener alta la humedad en su dormitorio y elegir ropa de algodón transpirable, para reducir el brote de dermatitis.

También es importante que evitemos que se rasque las zonas de escamación, ya que se haría heridas que podrían infectarse, por ejemplo por el virus del boca-mano-pie.


8. Picaduras de insectos

Aparte del típico granito de picadura de insectos como los mosquitos, las pulgas, avispas o arañas, hay casos de peques que tienen alergia a las picaduras.

En estos casos, la reacción alérgica se conoce como anafilaxia y es muy peligrosa ya que además del sarpullido y la urticaria tiene otros síntomas, como un bloqueo de las vías respiratorias.

Debe evitarse el contacto con estos insectos, utilizar repelentes en mayores de 3 meses y actuar rápido, yendo al hospital más cercano en casos de niños con alergia.

En niños sin alergia, se puede aliviar el escozor de las picaduras aplicando hielo.


9. Impétigo

Se trata de una infección bacteriana muy contagiosa de la piel, más típica de climas calurosos y húmedos.

Suelen salir llagas rojas, con costras amarillas llenas de líquido en la cara, especialmente en los alrededores de la boca y la nariz, así como en las manos y los pies.

Es importante evitar que el bebé se rasque el sarpullido, y mantener el área limpia con agua y jabón.

Será necesario que el pediatra mande algún antibiótico para matar la infección, ya sea a modo de crema o de pastillas orales.


Preguntas frecuentes sobre los sarpullidos en el bebé

¿Puede haber un sarpullido en los ojos de un bebé?

Si el ojo está enrojecido, con lágrimas y sensibilidad a la luz puede ser un síntoma de algún tipo de alergia, por ejemplo, a los animales.

¿Qué es un sarpullido en bebés en el cuello?

Lo más probable es que se trate de sudamina. Una erupción de granitos rojos en cuello, y zonas de los pliegues de la piel, causada por el calor y el sudor retenido.

¿Cuándo preocuparse por un sarpullido en el bebé?

Cuando la erupción dure más de una semana, o vaya acompañada de otros síntomas preocupantes como fiebre, vómitos o diarrea.

Fuentes del artículo
  1. Saguil, A., Kane, S. F., Lauters, R., & Mercado, M. G. Hand-Foot-and-Mouth Disease: Rapid Evidence Review. American Family Physician, 100(7), 408-414. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31573162/
  2. Blume-Peytavi, U., Hauser, M., Lünnemann, L., Stamatas, G. N., Kottner, J., & Garcia Bartels, N. Prevention of diaper dermatitis in infants--a literature review. Pediatric Dermatology, 31(4), 413-429. https://doi.org/10.1111/pde.12348
  3. Strathie Page, S., Weston, S., & Loh, R. Atopic dermatitis in children. Australian Family Physician, 45(5), 293-296. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27166464/

Personas que han participado en este post:

Laura Remolina
Roams
Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.