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La lactancia artificial: biberones de leche de fórmula para tu bebé

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Última actualización: 22 de junio de 2023
Laura Remolina
157 personas han leído este post en los últimos 12 meses

La lactancia artificial es la alternativa a la lactancia materna con biberones de leche de fórmula. Aunque la lactancia materna está más recomendada, la artificial tiene algunos beneficios.

Lactancia artificial: ¿qué es?

Tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud, el mejor alimento para un bebé es la leche materna (1) .

Sin embargo, en ocasiones en las que no es posible, ya sea por problemas en la producción de leche, en el establecimiento de la lactancia materna o por decisión propia de la madre lo más recomendable para un recién nacido es la lactancia artificial, la cual garantiza la nutrición del bebé.

La lactancia con leche artificial o lactancia con leche de fórmula consiste en nutrir al bebé con leches preparadas artificialmente imitando a la leche materna. La leche de fórmula se realiza partiendo de leche de vaca, y contiene todos los nutrientes necesarios para el desarrollo del bebé físico y mental.

Durante la lactancia artificial los bebés son más propensos a tragar aire que en la lactancia materna.

Por ello, es muy importante que después de cada biberón se mantenga al bebé de manera vertical unos minutos, para facilitar que eructe.

Además, conviene utilizar biberones anticólicos, para que no cojan tanto aire y se reduzcan las posibilidades de sufrir los temidos cólicos del lactante.


Lactancia artificial a demanda

Del mismo modo que la lactancia materna , la lactancia artificial es a demanda: le daremos al bebé un biberón con leche de fórmula cuando éste lo pida.

Por ello, no hay que estar atentos al reloj, sino a las señales de hambre del bebé.

Nuestra opinión experta

Seguro que has oído la recomendación: dale 120ml cada 3 horas. Esto no tiene ningún sentido. Cada bebé tiene un apetito diferente y demandará por ello leche con una frecuencia distinta. A veces comerá menos de 120ml y a veces más. Igual que nosotros no comemos exactamente lo mismo cada X horas, ellos tampoco.

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Laura RemolinaRedactora experta en salud infantil

En lactancia artificial las cantidades varían mucho de un bebé a otro. Generalmente, los bebés que se alimentan con lactancia artificial desde recién nacidos tienden a separar más las tomas que en lactancia materna.

Esto se debe a que cuando el bebé demanda el pecho, no sólo demanda alimento, sino calor, succión, cercanía... Sin embargo, un bebé que se alimenta con leche de fórmula asocia el biberón a la alimentación, por lo que conviene cubrir sus necesidades de succión con el chupete.

El chupete es muy recomendable para los bebés que se alimentan con lactancia artificial.

Como el biberón se toma más rápido que el pecho, pueden echar en falta la succión, que les tranquiliza, relaja y hace sentir seguros.

Cuando preparemos leche de formula, siempre debe hacerse manteniendo la siguiente proporción: 30 ml de agua por cada cacito enrasado de leche. Por ello, podemos preparar leche en multiplos de 30:

Cómo preparar leche de fórmula
Mililitros de leche a preparar Mililitros de agua necesarios Cacitos enrasados
>30ml 30ml 1 cacito
>60ml 60ml 2 cacitos
>90ml 90ml 3 cacitos
>120ml 120ml 4 cacitos
>150ml 150ml 5 cacitos
>180ml 180ml 6 cacitos
>240ml 240ml 7 cacitos

Como es lógico, al sumar la leche en polvo con el agua siempre nos saldrá una cantidad mayor de leche de fórmula que la de agua que hemos utilizado.


Recomendaciones para la lactancia artificial

¿Cómo se da el biberón? Para dar un biberón es importante que el bebé esté en posición algo incorporada (ni tumbado del todo ni totalmente sentado).

Para que no coja aire al beber, tendremos que mantener el biberón inclinado, asegurando que la tetina está siempre llena de leche.

De todas formas, si la tetina se vacía y el bebé empieza a tragar aire lo oiremos. Tampoco hay que forzar al bebé a comer más una vez que empiece a rechazar el biberón.

Los bebés sacan la leche de fórmula del biberón con más facilidad que la leche materna, por lo que tienden a comer más rápido en lactancia artificial.

Existen tetinas de distintos flujos: flujo lento, medio y rápido, por lo que si nuestro bebé es un tragoncete y se acaba el biberón en 3 minutos, será interesante utilizar una tetina de flujo lento.

Una técnica para dar el biberón conocida es el método Kassing, el cual consiste en dar la toma imitando la lactancia materna, reduciéndose la confusión tetita- pezón (2) .

La toma del biberón no debería nunca tardar menos de 15 minutos, por lo que es mejor en esos casos usar una tetina de flujo lento y evitar que coma con ansiedad, lo cual puede ocasionar cólicos en el bebé.

Nuestra opinión experta

Al igual que en la lactancia materna, el momento del biberón es ideal para fortalecer el vínculo con tu bebé. Aprovecha a acariciarle el pelo, agarrarle las manitas, cantarle, hablarle... será ideal también para que esté tranquilo durante la toma.

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Laura RemolinaRedactora experta en salud infantil

Lactancia artificial: beneficios y desventajas

Aunque la lactancia materna sea el método recomendado por entidades referentes en el sector, como la Organización Mundial de la Salud o la Asociación Española de Pediatría, hay situaciones particulares:

A veces, no se quiere hacer lactancia materna por cualquier motivo o no es suficiente para alimentar al bebé, como es el caso de la lactancia mixta.

La lactancia artificial es igual de respetable que la lactancia materna, el vínculo con el bebé no tiene por qué verse afectado y no se relaciona con ningún problema de salud.

Podemos distinguir una serie de beneficios y desventajas de la lactancia artificial.

Beneficios lactancia artificial

La lactancia artificial, a pesar de ser muy criticada por los que somos defensores de la lactancia materna, presenta una serie de ventajas:

  • Mayor independencia de la madre: el pecho se lo da la madre, mientras que un biberón puede dárselo cualquier familiar o amigo cercano. Esto permite a la madre algo de libertad de movimientos, ya que los bebés muy demandantes de pecho en ocasiones quieren mamar cada 30 minutos, cayendo todo el peso en la mamá.
  • Mejor vínculo con el resto de parientes: el hecho de que el padre, otra madre o resto de familiares puedan alimentarle también es una sensación muy bonita, pudiendo hacerse partícipes y disfrutando del contacto con el bebé mientras come.
  • Libertad en la dieta de mamá. Como no se está dando el pecho, la madre podrá tomar alcohol, picantes, espárragos u otros alimentos que hacen que la leche materna tenga un sabor más fuerte.
  • Se separan más las tomas. Como la leche de fórmula es más difícil de digerir, la lactancia artificial a demanda es menos frecuente que la materna: los bebés comen de manera más espaciada, permitiendo en ocasiones un mejor descanso por la noche.
  • Se ve qué cantidad exacta come en cada toma. Esto dará tranquilidad a muchas familias. Tampoco es una ventaja como tal porque aunque al dar de mamar no se sepa la cantidad exacta, tenemos la referencia de que el pecho se vacía, que el bebé moja varios pañales al día y que gana peso con normalidad.

Lactancia artificial: desventajas

A pesar de que la lactancia artificial tenga beneficios y aspectos positivos, las desventajas son mayores que los beneficios. Si quieres y puedes dar lactancia materna no andes buscando pros y contras: la teta mejor que el bibe.

Estas son algunas de las desventajas de la lactancia artificial:

  • La leche artificial no tiene propiedades inmunológicas, ni va a ser nunca tan adecuada para el bebé como la leche materna. Los bebés alimentados con biberón son más propensos a enfermarse.
  • La leche de fórmula es siempre igual, mientras que la leche materna cambia a lo largo del día (variando si es de día o de noche), en función de lo demandante que esté el bebé, si está enfermo...
  • Son más comunes los cólicos del lactante ya que suelen tragar más aire.
  • Los bebés son más propensos al estreñimiento: la digestión de la leche de fórmula es mucho más pesada.
  • Gasto económico: no es solo el gasto en leche de fórmula, también en biberones, tetinas, esterilizadores, calentadores...
  • Pérdida de tiempo: mientras que el pecho siempre está listo, para dar un biberón hay que calentar el agua, diluir la leche en polvo, probar su temperatura... haciendo también las salidas de casa y los viajes más complicados.

Cuándo dar lactancia artificial

Hay una serie de situaciones en las que hay que alimentar a nuestro bebé con lactancia artificial.

El primero y más claro es que la madre no quiera dar el pecho. Parece que una madre no quiera dar lactancia materna a su bebé fuera un delito, cuando es una elección tan respetable como cualquier otra y que pertenece sólo a ella.

Nuestra opinión experta

Ya está bien de juzgar a las madres. Si no quieres dar el pecho estás en todo tu derecho y no hacen falta más explicaciones. No por ello eres mejor ni peor madre, ni va a afectar al vínculo con tu bebé. La maternidad ya es lo suficientemente compleja como para cargar con prejuicios y críticas a diario.

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Laura RemolinaRedactora experta en salud infantil

Además, se recurre a la lactancia artificial en estas situaciones:

  • Cuando el recién nacido tiene un reflejo de succión demasiado débil, no siendo capaz de extraer la leche del pecho. Es más común en bebés prematuros. Como la naturaleza es muy sabia, en ocasiones se compensa con un reflejo de eyección fuerte por parte de la madre y no es necesario recurrir a la lactancia artificial.
  • Ante problemas en la lactancia que no se han conseguido resolver a tiempo: grietas por mal agarre, ingurgitaciones, mastitis...
  • Si madre e hijo tienen que estar separados por un largo periodo de tiempo o la madre se incorpora al trabajo, aunque esto puede evitarse preparando un banco de leche y siempre que la madre se saque leche con la misma frecuencia que el bebé mama, asegurando así que no disminuya su producción.
  • Si la madre padece problemas de salud que requieran que tome medicamentos que pasan a la leche por lo que no son compatibles con la lactancia materna, como por ejemplo el hipertiroidismo.
  • Poca producción de leche en la madre o que el bebé no gana peso. Este es uno de los motivos más comunes para comenzar la lactancia artificial y en casi todos los casos podría evitarse. Si hay poca cantidad de leche materna es porque el agarre del bebé no es correcto o no se está vaciando el pecho por completo en cada toma, dando lugar a que baje la producción láctea en la madre.

Cómo pasar de lactancia materna a lactancia artificial

Si has estado un tiempo amamantando a tu bebé, pero tienes que pasar a lactancia artificial o a lactancia mixta te verás en la necesidad de introducir a tu bebé el biberón.

Es mejor hacerlo con tiempo, poco a poco ya que en muchas ocasiones se muestran muy reacios (estaban muy agusto ellos con su teta).

Hay bebés que van a llorar desconsoladamente, mientras que a otros les gusta el biberón porque la leche sale más rápido que la del pecho: no necesitan apenas succionar.

Es importante que empieces a ofrecer el biberón cuando el bebé no esté excesivamente cansado ni hambriento.

Como suelen tener más hambre por la tarde y la noche, puedes probar por ejemplo a introducir el biberón en alguna toma de la mañana. Podemos ofrecerle la tetina para que juegue y la chupe, así se irá familiarizando con ella.

Nuestra opinión experta

Es posible que al principio el bebé acepte mejor el biberón de cualquier persona antes que de mamá. Al final, el olor de la madre lo asocian al pecho y no les convence el cambio por el bibe. ¡No te agobies!, poco a poco los irá aceptando y tomando con normalidad. No fuerces nunca.

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Laura RemolinaRedactora experta en salud infantil

Preguntas frecuentes de Lactancia artificial

¿Cómo son las cacas de lactancia artificial?

Al contrario que en lactancia materna, en la que las cacas tienden a ser amarillentas, las cacas de lactancia artificial son verdosas, con aspecto pastoso.

No pasa nada si el bebé no hace caca todos los días, pero deberemos vigilar que cuando la haga no le duela y esta no sea dura: estará estreñido..

¿Puedo dar agua a bebés en lactancia artificial?

Si tiene menos de 6 meses no, a partir de ahí sí. Antes de los 6 meses los bebés pueden tomar única y exclusivamente leche materna o leche de fórmula, nada más.

¿Los bebés alimentados con biberón crecen más rápido?

No, es un mito. Es verdad que tienden a comer más cantidad en cada toma, pero espacian más las tomas por lo que no comen más necesariamente.

¿Puedo dar chupete en lactancia artificial?

Puedes y debes. Los bebés alimentados con lactancia artificial no cubren del todo su necesidad de succión, ya que comen en menos tiempo que en lactancia materna.

El chupete está recomendado por ello, ya que les relaja, les ayuda a conciliar el sueño y es un protector contra la muerte súbita.

Fuentes del artículo
  1. OMS. Lactancia materna y alimentación complementaria - OPS/OMS | Organización Panamericana de la Salud. Consultado en https://www.paho.org/es/temas/lactancia-materna-alimentacion-complementaria
  2. Zimmerman, E., & Thompson, K. Clarifying nipple confusion. Journal of Perinatology: Official Journal of the California Perinatal Association, 35(11), 895-899. https://doi.org/10.1038/jp.2015.83

Personas que han participado en este post:

Laura RemolinaRoams
Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.