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Cómo sacarle los mocos a un bebé en función de su edad

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Última actualización: 19 de junio de 2023
Laura Remolina
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Los lavados nasales son la mejor manera de sacarle los mocos a un bebé. Se deben hacer con jeringa y suero fisiológico, cuantas veces sea necesario para que el bebé respire correctamente.

Mocos en bebés

Los mocos en los bebés, junto con la tos, son un quebradero de cabeza para las familias, que cada vez que escuchan al peque estornudar se llevan las manos a la cabeza.

Y es que no es para menos. Especialmente los bebés que van a la guardería, o los que tengan hermanos mayores, están expuestos continuamente a todo tipo de virus, considerándose normal que se contagian unas 8-10 veces al año (1) .

Un catarro normal suele tener un máximo de 3 días de fiebre, los mocos una semana y la tos hasta 15 días.

Si multiplicamos esto por unos 10 catarros al año, las cuentas son fáciles: el niño va a tener mocos y tos prácticamente todos los días del año. Y es que en algunos casos puede ser así.

Su sistema inmune es aún inmaduro, y no es capaz de defenderse como el de los adultos de los patógenos con los que entra en contacto. De ahí la importancia de ponerles las primeras vacunas (y todas).

En concreto en los bebés, los mocos son un continuo. El hecho de llevarse todos los juguetes (y todo lo que pillan) a la boca aumenta la transmisión de enfermedades, por lo que especialmente en los meses de frío, salen de un catarro para meterse en otro.

Como nuestro peque va a pasar muchos meses al año con mocos, tenemos que saber cómo actuar.

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¿Cómo quitar los mocos a un bebé?

Es importante que sepamos bien cómo limpiar los mocos a un bebé para movilizar la mucosidad y que respire lo mejor posible, así al menos podremos evitar que su salud empeore.

Para quitar mocos al bebé necesitaremos una botella de suero fisiológico, una jeringa con aguja, una toalla y decisión.

Debemos meter suero con algo de presión en las fosas nasales del peque, para arrastrar todo el moco posible hacia fuera. Seguiremos los siguientes pasos:

  1. contra nosotros, su espalda contra nuestro pecho.
  2. Le ponemos por encima una toalla o trapo para evitar que se moje o manche de mocos.
  3. Insertamos la aguja estéril en la botella de suero, y no la volvemos a sacar.
  4. Ponemos la jeringa en la aguja, damos la vuelta a la botella de suero y cogemos unos 5 ml de suero fisiológico.
  5. Metemos con cuidado la punta de la jeringa en la fosa nasal del bebé, e insertamos el suero con cierta presión.
  6. Lo hacemos en la otra fosa nasal, y repetimos si es necesario.

Al hacer el lavado de mocos, el suero debe entrar por una fosa nasal, y saldrá por la otra, arrastrando los mocos a su paso.

Es importante sujetar con fuerza al peque para que no se mueva. En ocasiones llega a ser más fácil quitar los mocos a un bebé de 4 meses que a los más mayores.

No pasa nada si el bebé con muchos mocos se traga el suero, o si no llega a salir por el otro lado. Aunque no saquemos los mocos estaremos hidratándolos y se expulsarán mejor que si están secos (2) .

Nuestra opinión experta

Si el bebé está muy taponado podemos utilizar sueros hipertónicos o agua de mar, en lugar de suero fisiológico.

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Laura RemolinaRedactora experta en salud infantil

Si lo que necesitamos es limpiar los mocos en bebés recién nacidos, en lugar de hacer el procedimiento anterior con el bebé sentado y con jeringa, lo haremos algo diferente.

Limpiaremos los mocos al bebé de 1 mes (o menos) tumbándolo de lado, y utilizando pipetas de suero monodosis.

Al tener al bebé tumbado de lado, echaremos el suero siempre en la fosa nasal que queda hacia arriba, saliendo el suero por la de abajo.

Estas son las maneras correctas de limpiar los mocos. Bajo ningún concepto, nunca, debemos usar aspirador de mocos de bebé.

Se ha demostrado que la presión negativa que generar, la absorción, hace daño en el oído, pudiendo provocar otitis o incluso afectar al tímpano.


El bebé se despierta por los mocos

Dormir con mocos es un auténtico desafío.

El bebé se despierta continuamente ya que le cuesta respirar, y como no son capaces de sonarse los mocos o expulsarlos, se atragantan, les entra tos, y pasan un mal rato.

Para ayudarles a dormir, es importante hacerle lavados nasales cada poco tiempo, tantos como sean necesarios, y hacerle uno bien hecho justo antes de echarle a dormir.

También podemos elevar un poco el cabecero de la cuna, para que el moco baje algo más y no le tapone tanto la nariz.

Pero aunque le cueste respirar, es importante que en bebés menores de 12 meses les sigamos acostando siempre boca arriba, siendo la mejor postura para prevenir la muerte súbita.


Cuando preocuparse por los mocos en bebés

Al contrario de lo que se suele pensar, no es mala señal que los mocos sean más espesos, ni el moco verde en bebés. Esto no indica que sea necesario tomar antibiótico, sino que depende del avance del catarro.

Los primeros días los mocos son más claros, y poco a poco se van haciendo más espesos. Por eso es importante hacer continuos lavados nasales y mantener al bebé bien hidratado.

El agua (o leche en los lactantes) es el mejor mucolítico. Mantén al bebé bien hidratado y hazle muchos lavados nasales para diluir el moco.

Así es la única manera de sacar, poco a poco los mocos de la garganta del bebé.

Sin embargo, hay veces que parece que el cuadro catarral se estanca y no vemos mejora. Estas son algunas señales de alarma ante las que debemos consultar al pediatra:

  • Cuando la fiebre dure más de 3-5 días.
  • Si la fiebre en vez de ir bajando es cada vez más alta, por encima de los 39ºC.
  • Si le duelen los oídos o tiene secreción, ya que es muy común que los catarros se compliquen en otitis.
  • Si le cuesta respirar.
  • Si se oyen silbidos cuando exhala al respirar, ya que podría tratarse de bronquitis.
  • Si los mocos duran más de 10 días y son cada vez más espesos, oliendo mal. Podrían infectarse y dar lugar a sinusitis.
  • Si vemos al bebé alicaído y cansado, con aparente malestar que no mejora.

Es importante observar a nuestro peque. Si tiene mocos pero está contento, jugando y se encuentra bien, no hay de qué preocuparse.


Preguntas frecuentes sobre los mocos en los bebés

¿Se puede ahogar un bebé por mocos?

, especialmente los bebés muy pequeños. Por eso debemos hacerles continuos lavados nasales y ponerles a dormir siempre boca arriba.

¿Cuántos lavados nasales puedo hacerle al bebé al día?

Todos los que necesite. Igual que cuando estás acatarrada no cuentas las veces que te suenas al día, con los bebés es igual con los lavados nasales.

¿Pasa algo si mi bebé se traga el suero con los lavados nasales?

No pasa nada. Al hacer el lavado nasal a veces el suero sale por el otro orificio, y a veces va hacia dentro, arrastrando el moco.

Cualquiera de las dos opciones es válida. De hecho, tragarse el suero ayudará a que se mantenga hidratado.

Fuentes del artículo
  1. Simões, E. A. F., Bont, L., Manzoni, P., Fauroux, B., Paes, B., Figueras-Aloy, J., Checchia, P. A., & Carbonell-Estrany, X. Past, Present and Future Approaches to the Prevention and Treatment of Respiratory Syncytial Virus Infection in Children. Infectious Diseases and Therapy, 7(1), 87-120. https://doi.org/10.1007/s40121-018-0188-z
  2. Chirico, G., Quartarone, G., & Mallefet, P. Nasal congestion in infants and children: a literature review on efficacy and safety of non-pharmacological treatments. Minerva Pediatrica, 66(6), 549-557. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25336097/

Personas que han participado en este post:

Laura Remolina
Roams
Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.