Mamás y Papás

Toxoplasmosis en el embarazo: síntomas, prevención y tratamiento

logo Roams
Última actualización: 22 de junio de 2023
Laura Remolina
44 personas han leído este post en los últimos 12 meses

La toxoplasmosis en el embarazo es peligrosa ya que si la contraemos por primera vez podría afectar gravemente al feto. Evita el consumo de carnes, pescados, huevos y lácteos crudos así como contacto con gatos portadores de la enfermedad.

Toxoplasmosis en el embarazo: ¿qué es?

La toxoplasmosis es la enfermedad que contraemos al infectarnos por el parásito Toxoplasma gondii.

Se trata de un protozoo que no es peligroso en condiciones normales, aunque contraer toxoplasmosis en el embarazo sí que lo es, ya que podría infectarse el feto (1) .

¿Qué es la toxoplasmosis en el embarazo? cuando contraemos por primera vez esta infección estando embarazadas, ya que no tenemos inmunidad previa, atraviesa la barrera placentaria y afecta al feto.

Esto haría que el bebé naciera con una toxoplasmosis congénita, siendo la sintomatología más grave las primeras semanas de embarazo.

Como pronto serás madre, puede interesarte hacer un seguro privado de salud que cubra a tu bebé.

Cuida de tu bebé con un seguro de salud


Síntomas de toxoplasmosis en el embarazo

En general, los síntomas de toxoplasmosis en embarazadas no suelen ser intensos, presentándose de manera similar a un cuadro catarral o gripe:

  • Fiebre, por encima de 37ºC.
  • Dolor muscular, rodillas, piernas, espalda... sensación de agotamiento.
  • Inflamación de los ganglios por la infección por toxoplasmosis.

El hecho de que los síntomas de la embarazada infectada por toxoplasma sean leves, hace que en ocasiones no se sepa que se tiene la infección, siendo esto muy peligroso para el feto.

Si se sospecha que se tiene toxoplasmosis durante el embarazo, hay que acudir cuanto antes al médico para hacer un análisis de sangre y confirmar o descartar la infección.

Si estás infectada por toxoplasmosis, tendrán que hacerte una amniocentesis: tomar una muestra de líquido amniótico para ver si hay presencia de toxoplasma. De ser así, el parásito habrá traspasado la placenta y contaminado al feto.

Aunque la toxoplasmosis durante el embarazo curse con sintomatología leve, no es así para el feto, teniendo más posibilidades de nacimiento prematuro y pudiendo desarrollar malformaciones graves como ceguera y alteraciones del sistema nervioso.


Porcentaje de toxoplasmosis en embarazadas

La probabilidad de contraer toxoplasmosis en el embarazo es muy baja, de 1 cada 1000 embarazos, siendo mayor según avanzan las semanas de embarazo.

Y de hecho, aunque se contraiga toxoplasma no tiene por qué infectarse el feto, ocurriendo esto sólo en un 20% de los casos de toxoplasmosis en el embarazo.

Las formas de infectarse por toxoplasmosis son consumo de carne, pescado, huevos o lácteos crudos o poco cocinados, verduras mal desinfectadas o agua contaminada, así como la toxoplasmosis por gatos en el embarazo.

Si hemos padecido toxoplasmosis antes de quedarnos embarazadas, tendremos inmunidad generada y en condiciones normales no volverás a infectarte.


Toxoplasmosis en el embarazo: positivo

Tras confirmar el embarazo, te harán un análisis completo de sangre, en el que nunca falta la valoración de si tienes o no anticuerpos contra la toxoplasmosis.

Si el resultado es toxoplasmosis positivo en el embarazo puedes estar tranquila: has padecido previamente la enfermedad y estás inmunizada, por lo que no la volverás a contraer.

La prueba de toxoplasmosis en el embarazo da positiva en un 20% de los casos, siendo frecuente entre aquellas que tienen gato.

Si por el contrario el análisis te sale toxoplasmosis negativo en el embarazo deberás extremar las precauciones: no tienes anticuerpos frente al Toxoplasma gondii e infectarse sería peligroso para tu bebé.

En este caso, tendrás que extremar las medidas de higiene y tomar ciertas medidas para no contraer toxoplasmosis.


¿Cómo evitar toxoplasmosis en el embarazo?

Si no tienes anticuerpos contra la toxoplasmosis significa que no has contraído antes la enfermedad, y contagiarte por primera vez estando embarazada es muy peligroso para el bebé.

Pero tranquila, existen una serie de medidas para evitar la toxoplasmosis durante el embarazo:

  • Aumentar la frecuencia y duración del lavado de manos: lávate las manos con jabón varias veces al día, durante un mínimo de 20 segundos, especialmente antes de las comidas y después de haber tocado carne cruda (por ejemplo tras cocinar).
  • No comer carne cruda ni poco cocinada, así como pescados, lácteos o huevos crudos. Esto incluye embutidos curados como el jamón serrano, el chorizo, el salchichón y el lomo embuchado. Para consumirse deberá haberse congelado previamente durante 2-3 días como mínimo.
  • Evitar el contacto con gatos portadores de la enfermedad. Un gato doméstico que no tenga contacto con otros gatos ni salga al exterior no contraerá toxoplasmosis. Lo más frecuente es el contagio al limpiar las heces del gato, ya que en caso de infección resultarán muy contagiosas: no te encargues tú de su limpieza.
  • No tocar tierra sin guantes. El protozoo puede estar presente en la tierra y puede meterse debajo de las uñas y no eliminarse con el lavado de manos.

Ante la duda, no tengas contacto con gatos. Si quieres quedarte más tranquila, puedes llevar al gato al veterinario para que le hagan una analítica y sepas si es o no portador de la enfermedad.

Algunos alimentos causan dudas a las embarazadas, que no saben si pueden o no comerlos, como ejemplos están las aceitunas, la miel y el atún de lata, que no representan riesgo de toxoplasmosis en el embarazo.

Los quesos sin embargo deben comerse únicamente cuando se hagan con leche pasteurizada, evitando además los quesos blandos como el queso tierno de cabra, el brie, el camembert...


Tratamiento de toxoplasmosis en mujeres embarazadas

Ante la más mínima sospecha de síntomas de toxoplasmosis en el embarazo, o contacto con gatos infectados o con sus heces, es necesario hacerse de manera urgente un análisis de sangre para comprobarlo.

Para ello, se valoran unas proteínas del sistema inmunitario llamadas inmunoglobulinas G: igG, las cuales indicarán si tenemos la infección actualmente.

Si se da el caso: ¿cómo tratar la toxoplasmosis en el embarazo? con 1 gramo de espiramicina cada 8 horas de manera oral (2) , hasta el momento del parto.

Además, se hará una amniocentesis para valorar si hay contaminación en el líquido amniótico, lo que significaría que el toxoplasma ha atravesado la placenta e infectado al feto.

Si es así, el tratamiento será en lugar de espiramicina: 50 gramos de pirimetamina y 3 gramos de sulfadiacina cada 24 horas.


Preguntas frecuentes sobre la toxoplasmosis en el embarazo

¿Cuándo es más peligrosa la toxoplasmosis en el embarazo?

Durante las primeras semanas de embarazo, en concreto el primer trimestre, aumentando el riesgo de malformaciones.

Un dato curioso es que a lo largo del embarazo aumentan las probabilidades de infectarse, pero disminuye la gravedad de la infección para el feto.

¿Cuáles son los valores límite de toxoplasmosis en el embarazo?

En función de los valores de las inmunoglobulinas G (3) , el resultado será:

  • Negativo: valores menores a 4UI/ml.
  • Dudoso o no determinante: entre 4 y 8UI/ml.
  • Positivo: valores mayores a 8UI/ml.

¿Qué pasa si tuve toxoplasmosis y me quedo embarazada?

Si te quedas embarazada durante la infección por toxoplasmosis, podría transmitirse la enfermedad al feto, mientras que si te embarazas tras la infección, estarás inmunizada y no contraerás toxoplasma.

Fuentes del artículo
  1. Montoya, J. G., & Liesenfeld, O. Toxoplasmosis. Lancet (London, England), 363(9425), 1965-1976. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(04)16412-X
  2. Montoya, J. G., & Remington, J. S. Management of Toxoplasma gondii infection during pregnancy. Clinical Infectious Diseases: An Official Publication of the Infectious Diseases Society of America, 47(4), 554-566. https://doi.org/10.1086/590149
  3. Teimouri, A., Mohtasebi, S., Kazemirad, E., & Keshavarz, H. Role of Toxoplasma gondii IgG Avidity Testing in Discriminating between Acute and Chronic Toxoplasmosis in Pregnancy. Journal of Clinical Microbiology, 58(9), e00505-20. https://doi.org/10.1128/JCM.00505-20

Personas que han participado en este post:

Laura Remolina
Roams
Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.