Mamás y Papás

Regurgitar del bebé: mi bebé regurgita en cada toma

logo Roams
Última actualización: 22 de junio de 2023
Laura Remolina
287 personas han leído este post en los últimos 12 meses

El regurgitar del bebé es muy común durante los primeros meses de vida, provocando que vuelva a la boca leche del estómago, siendo común especialmente después de las tomas.

Mi bebé regurgita mucho

Algo muy común en los bebés, es que si les incorporamos rápido después de comer les vuelva a la boca un poquito de leche, lo cual se conoce como regurgitar.

Especialmente en el caso de los padres primerizos, puede resultar confuso y pensar que están vomitando, pero no tiene nada que ver. El vómito sale propulsado hacia delante, un buen chorro, que a veces puede hasta impresionar.

Sin embargo, cuando el bebé regurgita leche cuajada es mucha menos cantidad, llegando a mancharse la barbilla o como mucho un poco la parte de arriba de la ropa, por lo que muchas madres y padres les ponen baberitos de tela.

Cuando un bebé regurgita mucho, puede llegar a preocupar a los padres, pero siempre que el peque siga ganando peso con normalidad, no estará afectando a su salud.

Los bebés de 2 meses regurgitan mucho, en concreto, hasta los 3 meses es bastante común, e irá disminuyendo poco a poco hasta que el bebé tenga unos 12 meses, que ya empieza a ser menos frecuente (1) .


¿Por qué regurgitan los bebés?

Como casi todas las afecciones que sufren los bebés, se deben a que su cuerpo aún es inmaduro, por lo que se reducen con el tiempo.

De hecho, la explicación de por qué un bebé regurgita mucho es similar a la causa del reflujo gastroesofágico, solo que en menor cantidad, no llegando a considerarse patológico.

Cuando la musculatura que cierra el estómago (esfínter esofágico inferior) no lo hace por completo, el contenido de este puede terminar volviendo al esófago, y con ello, salir por la boca del bebé.

Esto es más fácil que ocurra si el estómago está muy lleno, ya que al mínimo movimiento, o sin necesidad de ello, puede desbordarse y salir por el esófago, especialmente si el bebé está tumbado.


¿Cuántas veces regurgita un bebé?

Los bebés son muy diferentes unos a otros, y con la regurgitación no podía ser menos. Algunos no van a hacerlo prácticamente nunca, mientras que otros bebés regurgitan en cada toma.

También es importante fijarse en la cantidad. No es lo mismo que regurgite una cantidad mínima, que le llega a la comisura de los labios, que el bebé regurgite mucha leche, y realmente no llegue a aprovecharle lo que ha comido.

El hecho de regurgitar mucha leche no tiene importancia si el bebé sigue creciendo y ganando peso como es debido, pero si deja de hacerlo es cuando deberemos consultar al pediatra.

De hecho, al ser más difícil de digerir, se considera que los bebés alimentados con leche de fórmula son más propensos a regurgitar en cada toma, mientras que la leche materna es más suave para el organismo.

Aún así, depende del cuerpo del bebé, habiendo algunos que con lactancia materna regurgitan mucho.


Qué hacer cuando un bebé regurgita

Aunque es difícil de evitar por completo, existen algunas pautas a seguir para que un bebé con regurgitaciones deje de hacerlo, o al menos, lo haga con mucha menos frecuencia.

Lo que mejor funciona sin lugar a dudas es no esperar a que el bebé tenga mucha hambre para alimentarle, ya que comerá con ansiedad, tragará más aire y con la salida del gas es más probable que suba leche a la boca.

Estas medidas ayudarán mucho a la hora de alimentar a un bebé con tendencia a regurgitar:

  • No alimentar demasiado al bebé: es mejor hacerlo en menos cantidad, y con más frecuencia. Por ejemplo: si se toma un bibe de 120ml cada 3 horas, es mejor probar a darle 90 ml cada 2 horas.
  • Saca siempre el gas al bebé durante y después de cada toma. En lactancia materna, si no notamos que haya cogido aire y de hecho no eructa cuando le erguimos, no es necesario. Para lactancia artificial se pueden probar posturas con las que el bebé coge menos gases, como el método Kassing.
  • Mantenle 20 minutos erguido después de las comidas, y evita jugar ese rato con el bebé o ponerle boca abajo.
  • Probar con otra leche de fórmula: algunos bebés regurgitan más con unas marcas que con otras. Puedes probar a cambiar, y si le funciona mejor, ha sido un acierto.

Si la regurgitación es muy abundante y frecuente, llegando a afectar a la ganancia de peso, puede ser que el pediatra os recomiende probar con leche de fórmula hidrolizada, especial para peques con alergia a la proteína de la leche de vaca.

El problema es que la leche hidrolizada tiene bastante mal sabor, y muchos bebés la rechazan al principio, comiendo menos cantidad.

En el caso de que le des el pecho, si el pediatra sospecha alergia a la leche materna puede recomendarte retirar los lácteos de tu dieta temporalmente, evitando así que la proteína de la leche de vaca le llegue al bebé.


Preguntas frecuentes sobre regurgitar del bebé

¿Por qué mi bebé regurgita y quiere seguir comiendo?

Es normal, en ocasiones al vaciar un poco vuelven a sentir apetito, pero no conviene seguir alimentándoles a continuación ya que es muy probable que volvieran a regurgitar.

Espera unos minutos, y si ves que el regurgitar afecta a la ganancia de peso del bebé, consulta a tu pediatra.

¿Es normal el regurgitar por la nariz en un bebé?

Es menos frecuente que por la boca, pero al estar unidas la cavidad nasal y la oral, es muy fácil que pueda salirle leche por la nariz, y en un principio no hay de qué preocuparse.

¿Hasta qué edad regurgitan los bebés?

Cuando deja de regurgitar un bebé es una frecuente entre los padres, siendo lo normal que regurgiten menos a partir de los 6 meses, que empiezan con la alimentación complementaria.

Sin embargo, se considera normal que puedan regurgitar hasta los 12 meses, y si sigue haciéndolo con 18 meses, es buen momento para consultarlo al pediatra.

¿Por qué mi bebé regurgita líquido transparente?

Es la regurgitación que le sale cuando no tiene el estómago lleno de leche. No pasa nada, siendo frecuente los primeros meses.

En ocasiones puede confundirse con la propia saliva del bebé, que se les suele salir ya que aún no tienen automatizado el tragársela.

Fuentes del artículo
  1. Shelov, S. P. Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age Five. Bantam.

Personas que han participado en este post:

Laura Remolina
Roams
Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.