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Llanto de bebé: motivos frecuentes y cómo distinguir los tipos de llanto

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Última actualización: 19 de junio de 2023
Laura Remolina
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El llanto de bebé es su manera de comunicarlos que le pasa algo, siendo generalmente una señal de hambre, sueño, calor, frío, dolor, pañal sucio o incomodidad.

Llanto del bebé 1 mes

La primera manera de comunicarse de los recién nacidos, es sin duda el llanto.

El sonido que emite un bebé al llorar, es especialmente efectivo en los adultos, siendo un patrón que nos molesta, haciendo que por instinto necesitemos coger y calmar al bebé, lo cual ha permitido su supervivencia.

Hay bebés que lloran más que otros, pero por norma general, cuando un bebé llora es que algo le pasa, y es muy importante que sepamos por qué es, pudiéndose así descartar cualquier problema de salud.

Las razones más frecuentes que causan llanto al bebé son:

  • Hambre: tanto la lactancia materna, como si se alimenta al bebé con leche de fórmula debe hacerse siempre a demanda (1) : cuando el bebé muestre señales de hambre, sin mirar el reloj.
  • Sueño: el cansancio hace que los bebés estén más llorones y demandantes.
  • Dolor: tratándose generalmente de molestias digestivas por gases o porque al principio les cuesta hacer caca debido a que no saben relajar el esfínter, conocido como disquecia del lactante.
  • Cólicos del bebé: llanto agudo e intenso, que comienza por la tarde o principio de la noche, a diario, durando unas 3 horas (2) .
  • Cambio de pañal: si ha hecho caca o está el pañal muy húmedo, protestará porque está incómodo, especialmente si tiene el culo irritado.
  • Calor o frío: si está demasiado abrigado o por el contrario necesita sentirse más arropado, protestará. Para ver su temperatura corporal no debemos fiarnos de la temperatura de manos y pies, que suelen estar fríos debido a su circulación, sino tocarles el pecho o el centro de la espalda.
  • Incomodidad: estar en ambiente ruidoso, que le coja alguien que no conoce, que los padres se alejen, luz intensa o demasiado tenue... todo aquello que moleste de alguna u otra manera al bebé, le provocará llanto.

Tipos de llantos en bebés

En función de la hora que sea en el día, los hábitos del bebé, y características propias de cada uno, las madres y padres irán aprendiendo a distinguir las clases de llantos en el bebé, lo cual nos indica qué cuidado necesitan:

  • Llanto por hambre: el bebé empieza a llorar brevemente, pausándose e inspirando para coger aire. De manera regular, se irán alternando la inspiración y el llanto, yendo a más y no calmándose hasta que es alimentado. También se acompaña de señales de hambre como puños cerrados, mover la cabeza hacia los lados buscando el pecho y abrir la boca.
  • Lloro por cólicos: es el más intenso y por lo tanto difícil de oír para los cuidadores, ya que expresa mucho dolor. El bebé muestra señales de dolor, apretando los puños, poniéndose muy rojo y encogiendo y estirando las piernas
  • Dolor: lo más característico es que cambia la expresión facial del bebé, junto con un llanto intenso, muy agudo y repentino. Algo muy llamativo es que el bebé contiene el aliento y sigue llorando agudo.
  • Llanto por sueño: este lloro es fácil de diferenciar en función de la hora que sea. Si le acostamos normalmente a las 20:00 y a las 19:40 se pone a llorar, es muy probable que ya esté cansado, ya que llega su hora de descansar. También es fácil de distinguir porque se frota los ojos y puede incluso bostezar.
  • Incomodidad: es el llanto que se conoce popularmente como "hacer pucheros". Doblan el labio inferior hacia abajo, lloriquea suavemente indicándonos que algo le molesta: un pañal sucio, incomodidad, demasiada ropa o frío...
  • Pide cariño: si el bebé emite suaves lloros rítmicos, casi como si cantara, y cuando nos oye ir se calma por completo... es muy probable que necesite mimos: cogerle y mecerle suele funcionar.
  • Lloro por enfermedad: si notamos al bebé alicaído, con menos apetito de lo normal, cansado e irritable, y su llanto es débil pero continuo, como un continuo quejido desganado, es probable que esté enfermo. Los mocos o la tos suelen ser los síntomas principales.
  • Enfado: es un llanto muy intenso, en el cual el peque va a exhalar mucho aire al llorar. Es fácil de confundir ya que el enfado puede estar causado por los otros motivos: hambre, cansancio, dolor, incomodidad...

Es importante tener en cuenta que esto son pautas generales. No todos los bebés las cumplirán a rajatabla, por lo que es clave observar a nuestro pequeño e ir aprendiendo poco a poco a entender qué quiere decirnos con su llanto.


Llanto desconsolado en el bebé

Es muy común, especialmente en los padres primerizos, no tener ni idea de por qué llora el bebé.

Si el llanto se debe a que tiene caca, y pensamos que es sueño y le intentamos dormir, es fácil que cada vez llore más y más, lo cual debe hacernos pensar que se trata de otra cosa.

Si no tienes idea de qué está causando el llanto inconsolable de tu bebé, siempre puedes descubrirlo por descarte:

  • Bienestar: debemos comprobar que el bebé respira bien, que su coloración es normal y que no tiene nada que le haga daño aparentemente: una oreja doblada, una pierna torcida, un pelo liado en un dedo...
  • Comprobar su temperatura corporal: tocándole el pecho. Así nos aseguraremos de que no esté demasiado abrigado o por el contrario tenga frío.
  • Revisar el pañal: podría haber hecho caca o estar muy lleno de orina.
  • Ofrecer el pecho o un biberón, especialmente si ya ha pasado algo más de 1 hora de la última toma.
  • Crear un ambiente tranquilo para el bebé: los invitados en casa, las luces muy intensas o la propia televisión crea estrés en el bebé. La música relajada suave, y arroparle con luz tenue le relajará.

Si aún así el bebé no se calma, mecerlo en brazos mientras se le habla al oído en susurros les resulta muy relajante, así como el porteo, o tumbarlos sobre nuestro pecho para que escuchen el corazón.

Algo que es muy útil también para relajar a un bebé es darle palmaditas suaves en el culete mientras le sostenemos en brazos, de manera suave pero rítmica, siendo una buena manera de ayudarles a calmarse.

Nuestra opinión experta

Al contrario de la creencia popular, no estamos malcriando ni consintiendo a nuestro bebé por cogerle mucho en brazos. Los peques necesitan cariño y sentirse seguros, y debemos demostrarles que estamos ahí para ellos, calmándoles y mimándoles.

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Laura RemolinaRedactora experta en salud infantil

Si el bebé sigue llorando con fuerza y no logramos calmarle ni saber qué le pasa, conviene ir al pediatra para que valore la situación.


Preguntas frecuentes sobre el llanto de bebé

¿Cómo saber si mi bebé de 10 días llora por cólicos?

10 días es muy temprano para tener cólicos. Lo más probable es que, una vez descartado hambre, sueño, calor-frío e incomodidad, puede tratarse de estrés.

Esto les pasa cuando los primeros días de vida recibe muchas visitas y le cogen muchos desconocidos, ya que los bebés necesitan muchísima tranquilidad.

¿Por qué lloran los bebés por la noche?

Puede ser hambre, o simplemente que se hayan despertado debido a que estaban en fase de descanso ligero y nos necesitan para poder volver a conciliar el sueño.

¿Es bueno dejar llorar a un bebé?

No. Cuando el bebé llora nos está llamando, y debemos acudir cuanto antes para que se sienta seguro y cuidado.

Si no, el mensaje que le estaremos mostrando es que da igual que llore, que no vamos a estar ahí para ellos.

Fuentes del artículo
  1. OMS. Alimentación del lactante y del niño pequeño. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/infant-and-young-child-feeding
  2. Sung, V. Infantile colic. Australian Prescriber, 41(4), 105-110. https://doi.org/10.18773/austprescr.2018.033

Personas que han participado en este post:

Laura Remolina
Roams
Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.