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Colecho: beneficios, consecuencias, seguridad y hasta cuándo hacerlo

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Última actualización: 29 de septiembre de 2023
Laura Remolina
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Hacer colecho con el bebé es que duerma contigo en la cama, o bien en una cuna sidecar unida a la cama familiar. Aunque socialmente suele ser criticado, el colecho presenta gran cantidad de beneficios para el bebé, favoreciendo la lactancia materna.

Colecho: ¿qué es?

El colecho del bebé se está haciendo cada vez más frecuente en nuestro país, siendo diferente en cada familia.

Pero, ¿qué significa colecho? básicamente, nos referimos con hacer colecho a dormir con el bebé en la cama, o bien utilizando una cuna de colecho para bebés, en la cual uno de los laterales está abierto, unido a la cama familiar.

El colecho con bebés es sin duda un tema de controversia. Hay familias que lo practican a diario y están encantados de compartir cama con el bebé, mientras que otras no entienden cómo madre e hijo comparten cama sin accidentes.


Beneficios del colecho

El hecho de compartir la cama con el bebé o hacer colecho mediante una cuna sidecar junto a la cama es una práctica cada vez más recomendada tanto por padres que lo practican como por profesionales.

Existen una serie de beneficios de hacer colecho que deben ser valorados por la familia a la hora de decidir si van a dormir con el bebé o no:

  • Facilita la lactancia materna: cuando el bebé duerme con mamá hace tomas más largas y con mayor frecuencia. Además, para la madre también es más cómodo ya que no tiene que levantarse de la cama para dar el pecho al bebé.
  • Reduce el riesgo de muerte súbita del lactante: al dormir con él en la misma habitación la respiración del recién nacido se regula con la de los progenitores, disminuyendo la probabilidad de que haga una apnea. Además, al estar con el bebé en la cama o en la cuna colecho podemos vigilarle de más cerca.
  • Favorece el desarrollo cerebral del bebé, reduciendo sus niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés, mejorando la calidad de su sueño.
  • Mejora el vínculo con el bebé. El bebé se siente más seguro, mejorando su autoestima, comunicación y confianza.
  • Se regula mejor su temperatura corporal: cuando el cuerpo de la madre y del bebé están en contacto, la madre regula su temperatura corporal, dándole calor si el bebé lo necesita.
  • El bebé duerme mejor: al sentirse protegido por el olor de mamá, el sueño del bebé es mucho más profundo, tranquilo y descansa mejor, haciendo menos despertares nocturnos.

De hecho, las recomendaciones del colecho llegan hasta tal punto que en muchos hospitales están empezando a usar cunas colecho, permitiendo que tanto la madre como el bebé estén más cómodos durante su estancia en el hospital.


Colecho: ¿hasta cuándo?

Aunque dormir con el bebé presente importantes beneficios, es frecuente que las familias se pregunten hasta cuándo el colecho.

Sin embargo, no hay unanimidad respecto hasta qué edad hacer colecho, depende mucho de las dinámicas de cada familia y de cómo sea su descanso.

En este aspecto es muy importante hacerlo respetando el ritmo de cada niño, dejando de hacer colecho cuando esté preparado, o de lo contrario podría verse muy afectado tanto su sueño como el de toda la familia.

Colecho: ¿hasta qué edad?

Algunos expertos recomiendan hacer colecho hasta los 5 años de edad, pero depende mucho de las dinámicas y rutinas de sueño de cada familia. También hay que pensar en el bienestar de la pareja, ya que compartir cama con el niño tantos años podría afectar a la intimidad de los padres si no existe entre ellos una muy buena comunicación, por lo que debe valorarse cada situación en particular.


Cómo hacer colecho seguro

Pero hacer colecho no es tan fácil como meter al bebé en la cama a la hora de dormir. Es muy importante informarse de pautas para prevenir accidentes, siendo vital saber qué es el colecho seguro (1) .

  • El bebé tiene que dormir siempre boca arriba, al menos hasta que sea capaz de girarse sólo por sí mismo, cambiando de postura.
  • La cama colecho debe tener un colchón firme y duro. Un colchón demasiado mullido no es adecuado para el bebé.
  • El bebé no debe dormir en medio, sino en el lado de la madre, ya que esta es más consciente del bebé durante el sueño.
  • Se colocará al bebé a la altura de nuestra cabeza, para evitar cubrirle la cabeza con mantas al taparnos, y no debe apoyarse en la almohada.
  • Es posible que tengas que adaptar la cama para el bebé: poniendo una barrera protectora en el lateral que duerma, de manera que no pueda caerse. En caso de que la cama familiar esté pegada a la pared deberás comprobar que esté bien pegada, para que no se quede el bebé atrapado entre la pared y el colchón.
  • La temperatura de la habitación debe ser adecuada: entre 18 y 20ºC, siendo especialmente peligroso que esté demasiado caliente.
  • Si un hermano mayor también hace colecho, tú o tu pareja debéis situaros entre el niño y el bebé.
  • No se debe dormir nunca en la cama de colecho si algún progenitor ha consumido drogas, alcohol, somníferos o si se está sobrecansado o enfermo, ya que disminuye nuestro nivel de respuesta.

De hecho, se consideran más seguras las cunas colecho para bebés que dormir con él en la misma cama, reduciéndose el riesgo de cubrir su cabeza al taparnos, o darle algún golpe: así el bebé tiene su propio espacio.

Colecho con recién nacido

La recomendación general es que no se meta al bebé en la cama de colecho hasta que tenga 3 meses de edad como mínimo (2) , siendo recomendable hacer uso de la cama cuna colecho para que tenga su propio espacio. Sin embargo, muchas familias se encuentran el problema de que el recién nacido no quiere cuna.


Niños que duermen con sus padres: consecuencias

Aunque no esté bien visto socialmente, practicar colecho con los bebés presenta más beneficios que desventajas.

Sin embargo, esto debe ser valorado por cada familia, ya que según los hábitos de sueño o las rutinas familiares, en algunas situaciones puede haber consecuencias de dormir con la madre.

El que más suele oírse es que los bebés que duermen en la cama de los padres se vuelven más dependientes, lo que afecta a su confianza y autoestima, pero la ciencia ha demostrado lo contrario.

Si bien en una primera fase en la que el bebé se acostumbra a dormir en la cama nos va a resultar muy difícil que acepte la cuna, a largo plazo los bebés que hacen colecho crecen con vínculos familiares más estables, mayor confianza en sí mismos y más empatía (3) .

Sin embargo, para algunas familias el colecho puede tener desventajas:

  • No todos los miembros de la familia se acuestan a la misma hora.
  • Los bebés se mueven mucho por la noche, girándose, dando patadas y ocupando mucho espacio, lo que afecta al descanso de los progenitores.
  • Pérdida de intimidad en la pareja: muchas familias sólo tienen el momento de dormir para pasar un rato a solas. Si también duermen con los niños puede verse afectada su comunicación.
  • No se recomienda en bebés menores de 3 meses, bebés prematuros o con bajo peso al nacer, aumentando el riesgo de muerte súbita.

Colecho: ¿sí o no?

No hay una respuesta general a esta pregunta más que: lo que mejor funcione en cada familia. La decisión sólo tiene que depender de los progenitores, y no dejaros influenciar por las opiniones del resto: si tanto tú como tu pareja preferís el colecho: ¿por qué cambiar?.


Preguntas frecuentes sobre el colecho

¿Cuna colecho hasta qué edad?

Depende del modelo y del fabricante, existiendo minicunas-colecho hasta los 12 meses y cunas colecho hasta los 3 años o más.

¿Qué es el método Sunderland?

Es lo mismo que el colecho, siendo una corriente que defiende que los niños duerman en la cama con los padres hasta que tengan 5 años como mínimo.

¿Por qué mi recién nacido no quiere cuna?

Es algo muy frecuente. Ocurre porque ha estado 9 meses en tu vientre y necesita olerte y sentirte cerca para sentirse seguro.

Puedes probar a usar minicunas de colecho, acostarle contigo y si lo prefieres cuando esté dormido pasarle con cuidado a la cuna, para que tenga su espacio.

Fuentes del artículo
  1. Subcomisión de Lactancia Materna, Grupo de Trabajo de Muerte Súbita e Inesperada del Lactante, Jenik, A., & Conti, R. [Bedsharing at home, breastfeeding and sudden infant death.Recommendations for health professionals]. Archivos Argentinos De Pediatria, 115(5), s105-s110. https://doi.org/10.5546/aap.2017.s105
  2. Jullien, S. Sudden infant death syndrome prevention. BMC Pediatrics, 21(Suppl 1), 320. https://doi.org/10.1186/s12887-021-02536-z
  3. Mileva-Seitz, V. R., Bakermans-Kranenburg, M. J., Battaini, C., & Luijk, M. P. C. M. Parent-child bed-sharing: The good, the bad, and the burden of evidence. Sleep Medicine Reviews, 32, 4-27. https://doi.org/10.1016/j.smrv.2016.03.003

Personas que han participado en este post:

Laura Remolina
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Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.