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Fragmentación del ADN espermático: roturas en el ADN de los espermatozoides

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Última actualización: 22 de junio de 2023
Laura Remolina
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La fragmentación del ADN espermático son roturas en el material genético de los espermatozoides, asociándose a esterilidad masculina o a abortos de repetición en caso de fragmentación de doble cadena.

Fragmentación del ADN espermático

Cuando una pareja lleva 12 meses teniendo relaciones sexuales sin anticonceptivos y no han conseguido un embarazo, lo más recomendable es que ambos se hagan pruebas de fertilidad.

En el caso de los hombres, la prueba más básica es un seminograma, un análisis de su eyaculación en el cual se valoran parámetros importantes para la calidad seminal, como la concentración, movilidad y forma de los espermatozoides (1) entre otros.

Sin embargo, el seminograma no mide todos los parámetros necesarios, debiéndose también tener en cuenta la fragmentación del ADN espermático.

Ocurre cuando un 20% o más de los espermatozoides presentan roturas en las cadenas de ADN, ya sea de manera simple o de doble cadena.

Al estudiar la fragmentación del ADN espermático se consideran valores normales aquellos que estén por debajo del 20% de anomalías.

Estas alteraciones pueden llegar a suponer una causa de esterilidad masculina, pero no necesariamente: si hay una buena concentración y calidad espermática, puede lograrse un embarazo sin mayor problema.

La fragmentación del ADN espermático y su implicación en la fertilidad es por ello variable, en función de dónde se tengan las alteraciones, siendo las alteraciones de cadena doble más fáciles de resolver.

Si el óvulo es joven y de buena calidad, presenta mecanismos capaces de arreglar estas alteraciones de doble cadena, aunque a día de hoy se siguen desconociendo el proceso en profundidad.


Test de fragmentación del ADN espermático

En los casos en los que los resultados del seminograma sean adecuados pero se siga sin lograr un embarazo, o en las siguientes indicaciones, conviene hacerse un test de fragmentación del ADN espermático:

  • Cuando no se conozca la causa de la esterilidad.
  • Fallos repetidos de implantación: no se consigue el embarazo por técnicas de reproducción asistida.
  • Baja calidad de los embriones.
  • Varicocele: venas dilatadas o varicosas en los testículos.
  • Abortos repetitivos.
  • Edad del hombre superior a 45 años.
  • Enfermedades crónicas.
  • Consumo de tabaco.
  • Malos resultados en el seminograma: puede haber fragmentación de ADN sumada a otros parámetros de baja calidad seminal, como forma y movilidad, pudiendo estar relacionados.

En estas situaciones o siempre que el especialista en fertilidad lo sugiera, para diagnosticar la fragmentación del ADN de los espermatozoides existen principalmente dos pruebas:

  • Test SCD: test de dispersión de la cromatina espermática. Consiste en descondensar el ADN de los espermatozoides, dando lugar a grandes halos de dispersión alrededor de la cabeza del esperma en aquellos que tenían el ADN íntegro. Los que presentan fragmentación por el contrario no presentarán el halo.
  • Ensayo TUNEL: técnica que valora la integridad del ADN mediante citometría de flujo. Se utilizan marcadores fluorescentes que únicamente se unirán a las roturas de ADN. Al someter la muestra a citometría se verá cuándo se rompe el ADN, permitiendo además distinguir entre roturas de cadena simple y doble.

¿Qué causa la fragmentación del ADN de los espermatozoides?

Aunque se considera que hay gran cantidad de factores que pueden afectar a la viabilidad genética de los espermatozoides, estos son los principales motivos de la fragmentación del ADN (2) :

  • Temperatura testicular demasiado alta: fiebre elevada, varicocele, uso de ropa ajustada, trabajar con el portátil en las piernas o en un ambiente demasiado caliente.
  • Tratamientos y toma de fármacos: como la quimioterapia o radioterapia.
  • Contaminantes: como los pesticidas.
  • Tabaco y alcohol.
  • Edad del hombre superior a 45 años.
  • Defectos en la espermatogénesis por estrés oxidativo o en la maduración del esperma.

En función de cuál sea la causa de la fragmentación del ADN espermático, se podrá valorar un tratamiento específico u otro para mejorar la fertilidad masculina, aunque depende mucho de cada caso, ya que no todas pueden tratarse.


Fragmentación del ADN espermático: solución

Para mejorar la fragmentación del ADN espermático lo principal es intentar resolver la causa, lo cual es muy variable.

Si el origen es un varicocele, lo mejor es someterse a intervención quirúrgica. Si se debe a alteraciones ocasionadas por radicales libres fruto de estrés oxidativo, se recomendará mejorar los hábitos y evitar la exposición a tabaco, contaminantes, radiación...

En ocasiones se pautan tratamientos con antioxidantes, mejorándose los índices de fragmentación del ADN al cabo de unos 3 meses, pero su éxito es variable.

Por ello es importante valorar cada situación de manera específica, ya que no siempre existe un tratamiento para valores elevados de fragmentación del ADN espermático.


Embarazo con fragmentación de ADN espermático

En función de si se tienen alteraciones en la cadena simple, o fragmentación de doble cadena del ADN espermático, las posibilidades de embarazo cambian.

Cuando existe una fragmentación de cadena sencilla suele relacionarse con problemas de esterilidad, mientras que las de cadena doble se asocian con abortos repetitivos.

La fragmentación de cadena sencilla es mucho más peligrosa, ocasionando alteraciones extendidas por el ADN, muy difíciles de arreglar por el ovocito, impidiendo por ello una fecundación exitosa.

Sin embargo, la fragmentación de doble cadena de ADN espermático y embarazo pueden estar más relacionadas: son roturas puntuales, que en ocasiones el ovocito puede incluso reparar, o de lo contrario, se dará un aborto.

Esto hace que cuando los índices de fragmentación de doble cadena de ADN sean bajos, sea posible conseguir un embarazo natural, aunque las posibilidades disminuyen según aumentan los valores de fragmentación.

La fragmentación afecta también a la reproducción asistida, existiendo técnicas para mejorar la calidad seminal como el chip fertile, o incluso extraer el esperma mediante biopsia testicular, que presentan menos fragmentación.

Una vez conseguidos espermatozoides con menos posibilidades de tener fragmentado el ADN, se suele llevar a cabo la fecundación in vitro ICSI, en la cual no se necesitan grandes cantidades de espermatozoides viables.


Preguntas frecuentes sobre la fragmentación del ADN espermático

¿Cuál es el precio de un test de fragmentación del ADN espermático?

En torno a 80-120€, no estando incluido en el precio del seminograma.

En función de la clínica de fertilidad puede variar, siendo en ocasiones posible hacer un estudio completo de seminograma + fragmentación ADN espermático con un coste de alrededor de 250€.

¿Es la infertilidad masculina y fragmentación del ADN espermático un problema actual?

No, pero cada vez es más común debido a hábitos de vida poco saludables.

Exposición a contaminantes, fármacos, tabaco... junto con el avance en las técnicas de detección y diagnóstico hacen que sea cada vez más frecuente detectar alteraciones a nivel del ADN espermático.

¿Qué es el chip fertile?

Una técnica por la cual se mejoran los índices de fragmentación del ADN espermático en una muestra obtenida para reproducción asistida.

Consiste en una placa con pocillos en los que, mediante la tecnología de microfluidos retiene aquellos espermatozoides con fragmentación de ADN, permitiendo avanzar a los que no tienen roturas en la cadena de nucleótidos.

¿Cómo mejorar la fragmentación espermática?

Mejorando los hábitos de vida, tomando antioxidantes pautados por un especialista, evitando la exposición a elevadas temperaturas, contaminantes o radiación, cuidando la dieta...

Fuentes del artículo
  1. Fainberg, J., & Kashanian, J. A. Recent advances in understanding and managing male infertility. F1000Research, 8, F1000 Faculty Rev-670. https://doi.org/10.12688/f1000research.17076.1
  2. Cortés-Gutiérrez, E. I., Dávila-Rodríguez, M. I., López-Fernández, C., Fernández, J. L., & Gosálvez, J. [Assessing sperm DNA damage]. Actas Urologicas Espanolas, 31(2), 120-131. https://doi.org/10.1016/s0210-4806(07)73609-4

Personas que han participado en este post:

Laura Remolina
Roams
Actualizado por Laura Remolina

Laura es graduada en biotecnología y doctora en fisiología animal por la Universidad de Salamanca. Ha dedicado más de 5 años a la investigación y cuenta con publicaciones en revistas americanas del sector. En Roams, Laura es Directora de Innovación y se encarga del área de Peques, aportando además de sus conocimientos en ciencia, los obtenidos del día a día de su propia maternidad.